El Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua define el sindicalismo como el sistema de organización obrera por medio del sindicato y al sindicato como asociación de trabajadores constituida para la defensa y promoción de intereses profesionales, económicos o sociales de sus miembros. Más claro agua, creo que no necesita demasiada explicación, si somos trabajadores y nos asociamos para defender nuestros intereses (los del colectivo) estamos haciendo SINDICATO y SINDICALISMO. Y si queremos mejorar colectivamente no nos queda más remedio que hacer SINDICALISMO.
Esta es la base y a esta palabra van unidas otras igual de importantes y sin las que el SINDICALISMO no tendría razón de ser. Palabras como unidad, solidaridad, compañerismo, igualdad, derechos colectivos. Todas estas palabras se definen por si mismas y son esenciales para que esa organización obrera consiga los objetivos de defensa y promoción de intereses profesionales, económicos y sociales.
Para que exista un verdadero SINDICALISMO, considero, como dice SuperZamorano, que tiene que prevalecer lo colectivo sobre lo individual. De nada nos sirve conseguir mejoras individuales si dejamos a un lado al colectivo. De nada nos sirve que unos pocos estén bien si no conseguimos la promoción de los intereses profesionales, económicos o sociales de todos y todas. Además lo que nos dan a nivel individual nos lo pueden quitar en cualquier momento, mientras que lo que se consigue colectivamente no nos lo podrán quitar mientras nos mantengamos unidos.
El SINDICALISMO en estos momentos sigue siendo lo mismo que era cuando nació. La única diferencia es la situación general y los objetivos concretos que debemos perseguir. Hace unos años había una dictadura que dificultaba seriamente la consecución de los objetivos, ahora vivimos en un sistema democrático que tiene muchas lagunas, unido a un capitalismo brutal en el que prevalece lo individual sobre lo colectivo. Antes había miedo a la dictadura, ahora hay miedo a no poder pagar la hipoteca o a no poder comprarles a nuestros hijos la play o el último modelo de la Wii. Antes no teníamos nada que perder porque nada teníamos, hoy, aunque nos parece poco lo que tenemos, parece que no estamos dispuestos a arriesgarnos a perderlo.
¿Para conseguir que finalmente tengamos SINDICATO necesitamos un LIDER? Posiblemente, pero esto tiene un problema de difícil solución. Lo que suele suceder es que el LIDER se convierte en la única figura visible y la base de la organización. Si el LIDER desaparece, la organización corre un alto riesgo de desaparecer. Yo prefiero un sistema basado en un grupo fuerte y organizado en el que todos y todas tengamos un papel predominante. Si conseguimos esto y que se mantenga en el tiempo, el SINDICALISMO se convertirá en invencible y será mucho más fácil conseguir sus objetivos, en este momento no importará que caigan dos o tres o cuatro personas, porque el grupo seguirá compacto. Si tenemos una mesa sujeta esencialmente por una pata (el LIDER) en el momento en que se corte esa pata la mesa se tambalea y posiblemente acabe cayendo; si por lo contrario la mesa está sujeta por muchas patas fuertes, aunque se corte una de ellas el resto estará en condiciones de mantenerla en pie.
En nuestra empresa, aunque mucho menos que en otras, el SINDICALISMO está pasando por dificultades importantes. Existe bastante desunión entre los trabajadores y están prevaleciendo cada vez más los intereses individuales sobre los colectivos. La empresa se dedica todos los días a potenciar estos factores y nosotros entramos continuamente al trapo. En vez de buscar las soluciones entre todos nos dedicamos a buscar culpables y no asumimos nuestra parte de la culpa. Un alcohólico no se curará mientras no asuma que tiene un problema y que la curación solo se producirá cuando ponga algo de su parte y tome las medicinas que sean necesarias. Nosotros tampoco conseguiremos mejorar mientras no asumamos que la única solución es la UNIDAD y que tenemos que hacer cada uno de nosotros lo que sea necesario para conseguirla.
En resumen, creo que la única solución que tenemos es hacer SINDICALISMO y para eso debemos empezar por:
- Sindicarnos todos y todas para conseguir un SINDICATO fuerte.
- No entrar en la tentación de aceptar prebendas individuales que son comida para hoy y hambre para mañana.
- Elegir delegados de personal y miembros de comité comprometidos en la defensa y promoción de nuestros intereses.
- Darles el apoyo necesario a esos representantes que elegimos para que puedan hacer su labor.
- Apoyar a los compañeros y compañeras que tienen problemas.
- Participar activamente en las asambleas.
Como dice Anónimo en su comentario, UNIDOS podemos ser FUERTES, DESUNIDOS seremos DÉBILES.